15 septiembre, 2014

ÁCIDO HIALURÓNICO

Piel

Cuando en 1983 me tropecé con el ácido hialurónico, un poco por casualidad y un bastante por la búsqueda a través del estudio y el pensamiento constructivo para la resolución de un problema, las heridas; no imaginé las posibilidades presentes y futuras que tenía esa molécula tan sencilla y efectiva a la vez. Es precisamente en su simplicidad dónde radica su efectividad.

ácido hialurónico

¿Quién no ha oído hablar hoy del ácido hialurónico y de sus múltiples aplicaciones?

Este componente natural fue descubierto en el año 1934 aproximadamente por unos investigadores llamados Meyer y Palmer.  No obstante, su aplicación en el campo de la cosmética llegaría décadas más tarde, alrededor de los años 80. Los investigadores quedaron sorprendidos por la capacidad de esta sustancia transparente y de aspecto gelatinoso para absorber y retener el agua; pero todavía faltaban muchas cosas increíbles por conocer de él.

El ácido hialurónico es uno de los principales componentes de la matriz extracelular. Se encuentra en grandes cantidades en la piel así como en distintas zonas del cuerpo humano. Es un glucosaminoglicano de peso molecular alto, no sulfatado, que en la piel normal es sintetizado esencialmente por fibroblastos dérmicos y queratinocitos epidérmicos.

Piel

Ese poliazúcar compuesto de un ácido urónico, el glucurónico y una hexosamina, la glucosamina, que se convierte en una estructura mucoide, dulce, de aspecto gelatinoso muy característico. Es el principal responsable de la hidratación y elasticidad de la piel. El organismo pierde con la edad la capacidad para generarlo y esto produce la aparición de las incómodas arrugas y líneas de expresión. Aunque empezamos a perder ácido hialurónico a partir de los 25-30 años, a los 40 años el cuerpo produce la mitad de ácido hialurónico que necesita para mantener la piel hidratada y joven.

El ácido hialurónico y sus funciones

Con todo esto, el ácido hialurónico se ha convertido en uno de los principios activos más deseados en el sector cosmético principalmente por varias de sus funciones:

  1. Es el principal responsable de la hidratación de la piel y el cabello.
  2. Estimula la síntesis natural de colágeno y ácido hialurónico en nuestra piel.
  3. Actúa como una esponja, es decir, retiene el agua. Esto hace que se rellenen las arrugas y los signos de expresión.
  4. Se encarga del funcionamiento adecuado de las articulaciones amortiguando los impactos y manteniéndolas lubricadas. Además, también está presenta en otros tejidos como los cartílagos.
  5. Ayuda a la generación de nuevas células y elimina los desechos que estas cumulan.

Rápidamente surge una pregunta.

¿Todos los hialurónicos son iguales? La respuesta es que no. No todos son iguales.

¿Qué debemos conocer para saber la bondad de un producto con ácido hialurónico? Lo cierto es que debemos fijarnos básicamente en tres cosas.

  1. Su concentración. Que constituye muchas veces un secreto industrial pero, por debajo de la cual, no se consiguen los efectos perseguidos; a la vez que concentraciones superiores no consiguen mayores beneficios.
  2. Su masa atómica o peso molecular. De manera que, cuanto menor es su peso molecular, mayor es su penetrabilidad a través de la piel, lo que viene determinado por la Ecuación de Stockes-Einstein.
  3. Que no se combine con otras sustancias activas. Situación que permite la máxima efectividad del ácido hialurónico.

Molécula ácido hialurónico

Con estas premisas, podemos examinar todos los productos que contienen ácido hialurónico, que nos aplicamos sobre nuestra piel y que no siempre obtenemos los resultados prometidos o deseados.

Ninguna otra sustancia, natural o sintética, presenta tal capacidad de retención de agua, lo que convierte al ácido hialurónico en componente estelar de tratamientos estéticos dirigidos a mantener la piel tersa y suave, difuminando arrugas, líneas de expresión y eliminando la flacidez.

Por otro lado, su beneficio es doble existiendo evidencias científicas de que, además de mejorar visiblemente el aspecto de la piel, rellenando el espacio entre las fibras y manteniendo la hidratación, como ya hemos mencionado, estimula la producción natural de ácido hialurónico y de colágeno, consiguiendo resultados más profundos y duraderos.

Además, a diferencia de otros tratamientos más agresivos como la toxina botulínica (bótox), el ácido hialurónico no presenta problemas de reacciones alérgicas o rechazos al tratarse de un compuesto muy similar al que el organismo produce de manera natural.

Esperamos que este post os sirva de ayuda a la hora de enfrentaros a la compra de un buen producto cosmético.

Feliz semana a todos,

Vicente Tormo

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8 septiembre, 2014

COMPRENDER LA PIEL I: ESTRUCTURA Y FUNCIONES

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Mantener y mejorar el estado de la piel pasa, necesariamente, por comprender su funcionamiento interno. De la misma manera que cada persona es única, cada piel también es diferente, pero todas presentan una estructura y una serie de características comunes que vamos a conocer a continuación.

En constante renovación, la piel es el mayor órgano del cuerpo humano ocupando, aproximadamente, 2m² de superficie. En una persona adulta, la piel puede llegar a alcanzar hasta lo 5kg de peso y su grosor varía entre los 0.5mm en las zonas más finas como los párpados, hasta los 4mm en zonas más duras como los talones, por lo que se convierte, además, en el órgano más pesado.

Aunque no solemos prestarle la atención que se merece, la piel no es una simple envoltura protectora del cuerpo, sino el órgano que actúa como frontera activa que separa el organismo del ambiente y nos protege de todas las agresiones de este manteniendo íntegras sus estructuras. Además, la piel actúa como uno de los sistemas de comunicación con el entorno más completos, enviando constantemente señales sociales por medio del olor, el color, etc.

Entre sus muchas funciones, la piel protege el cuerpo humano de cualquier tipo de ataque externo, evita que entren en nuestro cuerpo bacterias y otros organismos perjudiciales a la vez que retiene los líquidos internos, siempre protegiéndonos de la deshidratación. De la piel también dependen ciertas estructuras llamadas anexos cutáneos como son los pelos, las uñas, las glándulas sebáceas y las glándulas sudoríparas.

Capas de la piel

La biología diferencia 3 capas fundamentales en la piel:

  • Epidermis: es la capa más externa de la piel y la más delgada, carece de riego sanguíneo y, a su vez, podemos dividirla en varios estratos (basal, espinoso, granuloso lúcido y córneo), cada uno con sus diferentes funciones.  En su parte más interna, la capa basal, se forman diariamente millones de células que poco a poco van ascendiendo hacia las capas superiores. A medida que se acercan a la superficie pierden su núcleo y se cargan de queratina, formando una rígida capa córnea que protege al cuerpo de las agresiones externas y que está continuamente renovándose. Las células más exteriores se van desprendiendo para dejar su lugar a las recién llegadas, lo que conocemos como descamación o proceso de renovación de la piel, que suele tener lugar cada 3 o 4 semanas. A lo largo de la vida, desprendemos entre 18 y 22kg de células muertas a través de nuestra piel. Además de los queratinocitos, abundan otro tipo de células como los melanocitos (encargados de la pigmentación de la piel), células de Langerhans (encargadas de la protección inmunológica) y células de Mekel (relacionadas con el sentido del tacto).
  • Dermis: inmediatamente debajo de la epidermis está la dermis, una capa unas 20 o 30 veces más gruesa que la primera que actúa como almohadilla del cuerpo frente a lesiones mecánicas y proporciona nutrientes mediante el riego sanguíneo a la epidermis y los anexos cutáneos que también se encuentran en esta capa. Se compone principalmente de fibroblastos y una red de proteínas como colágeno y elastina así como de la sustancia fundamental. El colágeno (tan deseado e idealizado en la industria cosmética) es una de las proteínas más fuertes que podemos encontrar en la naturaleza. Las fibras de elastina dotan a la piel de su consistencia y elasticidad características. En cuanto a la sustancia fundamental, es imprescindible mencionar su alto contenido en mucopolisacáridos entre los que destaca el ácido hialurónico. Con el paso de los años, la dermis se deshidrata, pierde flexibilidad debido a la falta de todas las sustancias anteriores (colágeno, elastina, ácido hialurónico, etc) y los surcos de la piel se acentúan formando las tan odiadas arrugas.
  • Hipodermis: es la capa más profunda de la piel, también conocida como tejido subcutáneo. Ayuda a conservar la temperatura corporal y su grosor suele variar según la zona del cuerpo y la persona. Es rica en tejido graso, que al tener una textura blanda actúa como protección de los órganos del cuerpo y sirve de almacén de energía y de capa aislante. Esta estructura, que es más gruesa en las mujeres que en los hombres, protege los músculos y los nervios y da forma a nuestro cuerpo.

Hialucic rostro

Una vez conocemos su estructura y sus funciones, las principales afecciones que pueden afectar a la piel o las más comunes son: el envejecimiento, las imperfecciones, la hiperpigmentación o manchas,  la deshidratación o la sensibilidad, así como algunas patologías como pueden ser la dermatitis, la psoriasis o la rosácea que poco a poco iremos tratando en profundidad.

Para finalizar, es imprescindible recordar que mantener y mejorar el aspecto saludable y joven de la piel es un trabajo diario que requiere un hábito. Para ello, es fundamental seguir un tratamiento adecuado para su cuidado a cualquier edad y sea cual sea tu tipo de piel.

¡Os esperamos la semana que viene con un post muy especial de Vicente Tormo!

Un saludo,

Equipo Hialucic

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